Crédito bancario crece… pero la cartera vencida también
La libertad financiera no sucede de la noche a la mañana; es el resultado de decisiones constantes y hábitos saludables con el dinero. En esta guía rápida encontrarás acciones que puedes aplicar hoy mismo para organizar tus finanzas, reducir el estrés y prepararte para el futuro.

Aunque el entorno económico muestra señales de desaceleración, los bancos en México continúan expandiendo su cartera de crédito, especialmente en productos dirigidos a las familias, como tarjetas de crédito, créditos personales y de nómina.
Los reportes trimestrales más recientes muestran que el financiamiento al consumo sigue siendo uno de los motores del negocio bancario.
Por ejemplo:
- BBVA México reportó un crecimiento anual de 8.5% en su cartera vigente al cierre del primer trimestre de 2026, superando los 2.1 billones de pesos.
- Banco Santander México informó que su cartera total de crédito creció 6.5% anual, impulsada principalmente por individuos y financiamiento automotriz, que avanzó 21.8%.
- Grupo Financiero Banorte señaló que su cartera de consumo avanzó alrededor de 11% anual al arranque de 2026, con fuerte crecimiento en tarjetas, automotriz y nómina.
En prácticamente todos los grandes bancos, el mensaje ha sido similar: el crédito sigue creciendo y los hogares continúan demandando financiamiento.
Pero al mismo tiempo… aumenta la cartera vencida
El problema es que mientras el crédito sigue expandiéndose, también lo hace la cartera vencida en el segmento de consumo.
De acuerdo con los datos más recientes de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores y del sistema financiero, la morosidad en créditos al consumo ha mostrado un incremento sostenido en los últimos meses, particularmente en:
- Tarjetas de crédito
- Créditos personales
- Financiamiento vía nómina
Aunque los índices de morosidad de los grandes bancos siguen relativamente controlados —por ejemplo, Santander reportó un índice de morosidad de 2.19% al primer trimestre de 2026 — el deterioro comienza a observarse en segmentos más sensibles al ingreso de las familias.
La preocupación no es menor porque el crédito al consumo suele reaccionar primero cuando los hogares comienzan a enfrentar presión financiera.
¿Qué está pasando con las familias?
El fenómeno ocurre en un contexto complejo:
- La inflación ha reducido el poder adquisitivo de muchas familias
- Las tasas de interés siguen elevadas comparadas con años anteriores
- El empleo muestra menor dinamismo
- Y cada vez más hogares utilizan crédito para sostener consumo cotidiano
Especialistas señalan que parte del crecimiento del crédito sí refleja una mayor inclusión financiera y acceso al sistema bancario.
Pero otra parte podría estar relacionada con una necesidad creciente de financiamiento para cubrir gastos corrientes.
Eso explica por qué el crédito sigue creciendo incluso en un entorno económico menos favorable.
Tarjetas y autos, entre los segmentos que más crecen
Uno de los datos más relevantes es que los segmentos más dinámicos son justamente los de mayor costo financiero.
En los últimos reportes destacan:
- Créditos automotrices creciendo arriba de 20% anual en algunos bancos
- Tarjetas de crédito con incrementos de doble dígito
- Mayor colocación de préstamos de nómina y personales
Además, algunos bancos han reforzado estrategias para colocar crédito entre clientes que antes no tenían historial bancario.
Por ejemplo, BBVA México informó que parte importante de su nueva originación en tarjetas y mipymes se otorgó a personas sin referencias bancarias previas.
Esto puede representar una oportunidad de inclusión financiera, pero también implica mayores riesgos si el crecimiento del crédito no va acompañado de capacidad de pago sostenible.
El dilema: más acceso financiero… o más vulnerabilidad
El crecimiento del crédito no es necesariamente negativo.
De hecho, en economías desarrolladas el financiamiento suele acompañar el crecimiento económico y el consumo.
El problema aparece cuando:
- Los ingresos no crecen al mismo ritmo que las deudas
- El crédito se utiliza para cubrir gasto corriente
- O las familias comienzan a depender del financiamiento para mantener su nivel de consumo
Ahí es donde la cartera vencida se convierte en una señal relevante.
Porque cuando más personas dejan de pagar a tiempo, el sistema empieza a reflejar estrés financiero en los hogares.
¿Crédito sano o señal de alerta?
Por ahora, los bancos siguen mostrando niveles de capitalización sólidos y una morosidad manejable.
Pero el aumento simultáneo del crédito y de la cartera vencida abre una discusión importante:
¿El sistema financiero está impulsando inclusión financiera y consumo saludable?
¿O los hogares comienzan a sobreendeudarse en un entorno económico más presionado?
La respuesta probablemente está en un punto intermedio.
Y justo por eso, el comportamiento de la cartera vencida será uno de los indicadores más importantes para seguir durante 2026.
