Ahorro en los niños, ¿Cómo pasar de acumular regalos a construir un patrimonio?
Este Día del Niño abrir la conversación sobre el ahorro en los niños es indispensable para consruir una mejor educación financiera.

Cada año, las celebraciones del Día del Niño concentran una gran cantidad de consumo: juguetes, ropa, envolturas y objetos que suelen tener una vida útil corta.
Este patrón no sólo tiene un impacto en el gasto familiar, sino también en el medio ambiente y en la forma en que las familias piensan el futuro financiero de sus hijos.
La industria global del juguete supera los 100 mil millones de dólares anuales, y diversos análisis ambientales estiman que alrededor del 80% de los juguetes termina en vertederos o en el medio ambiente, principalmente por su corta duración y los materiales con los que están fabricados.
En paralelo, empieza a surgir una conversación distinta entre padres y especialistas:
¿Qué pasaría si parte de esos regalos se transformara en algo que perdure en el tiempo, como ahorro o inversión para el futuro de los niños?
El reto de construir patrimonio desde la infancia
En México, muchos jóvenes llegan a la mayoría de edad con acceso a crédito, pero sin un ahorro o patrimonio propio que respalde sus decisiones financieras.
Especialistas advierten que esta situación no necesariamente responde a malas decisiones individuales, sino a una realidad estructural: la mayoría de las familias tiene pocos mecanismos accesibles para construir y transferir patrimonio a sus hijos desde edades tempranas.
Históricamente, la riqueza familiar en el país se ha concentrado en activos como:
- Vivienda
- Ahorro informal
- Bienes físicos
Lo que limita la posibilidad de que nuevas generaciones inicien su vida adulta con una base financiera sólida.
Cómo ahorran los mexicanos hoy
Datos de la Encuesta Nacional de Inclusión Financiera (ENIF) 2024 ayudan a dimensionar el contexto:
- 66.4% de los adultos en México reporta tener algún tipo de ahorro
- 36.6% ahorra únicamente de manera informal
- Sólo 8.2% ahorra exclusivamente a través de instituciones financieras
- En la práctica, el acceso al crédito suele ocurrir antes que la construcción de patrimonio
Esto significa que muchas personas comienzan su vida financiera endeudándose antes de haber desarrollado el hábito de ahorrar.
Aportaciones colectivas: una forma distinta de regalar
Ante este contexto, han surgido nuevas alternativas que buscan facilitar la construcción de patrimonio desde edades tempranas mediante la participación colectiva de familiares y personas cercanas.
Una de ellas es la propuesta de Pressent, que permite que padres, abuelos, padrinos o amigos realicen aportaciones económicas conjuntas para el futuro financiero de un niño en momentos clave como:
- Cumpleaños
- Navidad
- Día del Niño
- Eventos familiares
Estas aportaciones se concentran en una cuenta individual a nombre del menor y se invierten con una visión de largo plazo.
Los recursos son administrados a través de la casa de bolsa Kuspit, una institución financiera regulada en México, lo que permite dar seguimiento al crecimiento del ahorro y mantener transparencia en la gestión de los recursos.
Más que dinero: hábitos financieros desde la infancia
Más allá del monto acumulado, el objetivo de este tipo de esquemas es que los niños crezcan entendiendo cómo se construye su patrimonio y desarrollen hábitos financieros desde edades tempranas.
Esto incluye aprender conceptos como:
- Paciencia
- Disciplina
- Planeación
- Visión de largo plazo
De acuerdo con especialistas, estas habilidades financieras no se desarrollan en la edad adulta, sino a través de hábitos que se forman desde la primera infancia.
Una conversación que apenas comienza
El debate sobre cómo construir patrimonio desde la infancia está ganando espacio entre familias, educadores y especialistas en finanzas personales.
No se trata de dejar de regalar, sino de ampliar la forma en que se piensa el regalo:
Pasar de objetos de consumo inmediato a herramientas que contribuyan al futuro financiero de los niños.
Una conversación que cobra relevancia en un país donde el acceso al crédito es cada vez más sencillo, pero la construcción de patrimonio sigue siendo uno de los mayores retos financieros para las familias.
