Crédito para pymes en México: sólo 1 de cada 4 empresas tiene acceso
El crédito para pymes en México sigue siendo limitado: sólo 26.5% accede a financiamiento bancario. En paralelo, el país enfrenta nuevas necesidades de inversión en infraestructura. El reto: prestar más sin aumentar el riesgo.

México enfrenta un doble desafío en materia de financiamiento: ampliar el acceso al crédito para pequeñas y medianas empresas (pymes) y acompañar una nueva ola de inversión en infraestructura, dos sectores clave para el crecimiento económico del país.
El problema es que, en ambos casos, el reto es el mismo: cómo aumentar la colocación de crédito sin elevar el riesgo de impago.
En este contexto, empresas especializadas en análisis de datos financieros, como Ubimia, están apostando por modelos que permitan a bancos y entidades financieras tomar decisiones más precisas sobre a quién prestar, cuánto prestar y cómo monitorear el riesgo a lo largo del tiempo.
El acceso al crédito para pymes sigue siendo limitado
Aunque las pymes representan una parte importante de la actividad económica nacional, el acceso al financiamiento sigue siendo uno de sus principales obstáculos.
Actualmente:
- Sólo 26.5% de las empresas en México tiene acceso a crédito de la banca comercial
- De ese financiamiento, 84% se destina a capital de trabajo
Esto significa que gran parte de los recursos disponibles se utiliza para sostener la operación cotidiana de los negocios, más que para expansión, innovación o crecimiento.
Otro dato relevante es el crecimiento del factoraje financiero, mecanismo mediante el cual las empresas obtienen liquidez anticipando el cobro de facturas.
Este segmento crece a tasas cercanas al 15% anual, aunque su penetración en pymes sigue siendo baja, de apenas 2%, lo que refleja un mercado todavía poco aprovechado.
Para especialistas del sector, el problema no necesariamente es la falta de información sobre las empresas, sino la dificultad para convertir esos datos en decisiones de crédito más efectivas.
Los datos que podrían cambiar la forma de prestar
Uno de los planteamientos que empieza a tomar fuerza en el sistema financiero es aprovechar mejor la información que ya existe sobre las empresas para reducir incertidumbre y mejorar la evaluación de riesgo.
De acuerdo con Ubimia, hay al menos tres fuentes de información que pueden ayudar a construir perfiles financieros más completos de las pymes:
Facturación electrónica (SAT)
Permite estimar ingresos reales, identificar patrones de comportamiento y analizar la concentración de clientes prácticamente en tiempo real.
Historial crediticio
Información proveniente de Buró de Crédito y Círculo de Crédito puede ofrecer visibilidad de hasta 72 meses sobre comportamiento financiero, aunque aún se utiliza poco como herramienta de monitoreo continuo.
Flujos operativos
Movimientos diarios como pagos, cobros, nómina o impuestos pueden reflejar con mayor precisión la operación real de un negocio y ayudar a anticipar riesgos.
La lógica es sencilla: si las instituciones financieras cuentan con mejor información, podrían tomar decisiones más precisas sin necesariamente aumentar el costo del riesgo.
“La oportunidad en México no es solo prestar más, sino prestar mejor. Existe información suficiente para tomar decisiones más precisas sin elevar el costo de riesgo, siempre que se integre y analice correctamente”, señaló Francisco Zamorano, Global Head of Data Solutions & Advisory de Ubimia.
Infraestructura: un reto de financiamiento rumbo a 2030
El debate ocurre además en un momento en el que México se prepara para una nueva etapa de inversión en infraestructura.
Iniciativas como el Plan México contemplan movilizar hasta 5.6 billones de pesos hacia 2030 en sectores como:
- Energía
- Agua
- Transporte
- Centros de datos
Este panorama incrementa la necesidad de mecanismos de financiamiento más robustos y de modelos de evaluación que permitan monitorear proyectos de gran escala sin repetir errores del pasado.
Experiencias como la cancelación del Nuevo Aeropuerto Internacional de México han evidenciado la importancia de fortalecer los procesos de análisis, seguimiento y control de riesgos en proyectos financiados.
Según Ubimia, los proyectos con mejores posibilidades de financiamiento suelen compartir ciertos elementos:
- Evaluaciones independientes de viabilidad
- Monitoreo constante de ejecución
- Control estructurado de flujos financieros
- Mecanismos claros de mitigación de riesgos
La discusión de fondo no es sólo cuánto crédito necesita México, sino cómo hacer que ese financiamiento llegue de manera más eficiente y sostenible.
Porque en un país donde millones de pequeñas empresas siguen enfrentando barreras para crecer, y donde la infraestructura requerirá inversiones históricas en los próximos años, la capacidad de convertir datos en decisiones financieras podría convertirse en una de las piezas clave del crecimiento económico. siendo importante: lograr que más empresas puedan acceder a crédito sin aumentar los riesgos de sobreendeudamiento o exclusión financiera.
